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Escrito por Miguel | |
Ni Gades, nacido el14 de noviembre de 1936, ni su familia pudieron imaginar nunca que a la vuelta de casi siete décadas, la última morada de Antonio estaría en el corazón de la tierra cubana, muy lejos de Elda, Alicante y España; en medio de la sierra de Mícara, en el Oriente de Cuba, con el honor de yacer junto a cientos de combatientes revolucionarios, en el Mausoleo a los Héroes, en el municipio de Segundo Frente, y a pocos metros de donde reposa para siempre, Vilma Espín Guillois, incansable luchadora de la Sierra y el llano, durante la insurrección que precedió al triunfo de la Revolución.
Hace poco más de una semana, estuvo en el Teatro Heredia, en Santiago de Cuba, el Ballet Español de Cuba, con su programa Éxitos, que incluyó Sevilla y el tiempo; Castilla; Gitanería; Andalucía; Malagueña; Dos Fridas; Soleá del toro y el torero; Farruca del molinero; Las bodas de Luis Alonso; y cerró con los fragmentos de Emigrantes.
El público santiaguero hizo honor al título de la presentación, porque la velada fue un éxito rotundo, como para ratificar aquí por enésima vez, el gusto popular por el baile español.
Eduardo Veitía, el director general, primer bailarín y coreógrafo del Ballet Español de Cuba, agradeció la acogida. Y recordó sus vínculos de amistad sincera con el inmenso Antonio Gades.
Las direcciones del Partido Comunista de Cuba (PCC) y el Gobierno en Santiago de Cuba, y también las del municipio montañoso de Segundo Frente, a unos 70 kilómetros de aquí, les brindaron una honda satisfacción a Veitía, al llevarlo hasta el sitio donde reposan las cenizas de Gades.
El Director del Ballet Español de Cuba cumplió así su anhelo: honrar la memoria de quien además de amigo personal y amigo de Cuba, constituye un referente puntual para cualquier bailaor en el mundo.
Y es muy justo que Veitía y su agrupación le rindan homenaje a Gades, un hombre que se entregó al arte en cuerpo y alma y hasta el último hálito; que nunca olvidó sus raíces eldenses, sus recuerdos proletarios como trabajador; su agradecimiento a quienes le abrieron el camino de la danza: Pilar López Júlvez, Manolo Vargas, sus viajes por el mundo y el hecho de descubrir su gran inspiración para crear coreografías: la obra de Federico García Lorca.
Los escenarios más renombrados abren sus cortinas a quien parece embrujado a la hora de bailar: España, el Teatro de la Ópera de Roma, el Festival de Spoleto, Teatro de La Scala de Milán, la Exposición de Nueva York, donde lo acogieron como a un ídolo del flamenco; Francia, Japón, la Ópera de Chicago, la Ópera de Génova; Marruecos, Argentina, por Cuba y Estados Unidos estuvo junto con Alicia Alonso; dirigió el Ballet Nacional Español...
Y como hombre de convicciones profundas se declarara como un catalán de Elda de ideología marxista; milita en el Partido Comunista de los Pueblos de España, y se mantuvo al lado de Cuba y del Partido Comunista de Cuba toda su vida, hasta la hora definitiva llegada en Madrid, el 20 de julio de 2004.
Poco más de un mes antes, el 6 de junio, Antonio Gades había recibido de manos de Fidel, la Orden José Martí, la más alta condecoración de la República de Cuba. Y desde 2005, por su voluntad expresada muchas veces, sus cenizas fertilizan la tierra cubana, en el Mausoleo del Segundo Frente.
Por eso Vetía hizo bien en ir hasta el Mausoleo y depositar una flor en la tierra mayaricera, junto a los botines con los que el mundo bailó flamenco. |
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