13 de mayo de 2010

Barack Obama, el Rey de las superbombas


Escrito por José Ginarte Sardina

Cuando Barack Obama abandone el puesto de presidente de los Estados Unidos que hoy ocupa, un lastimoso historial es casi seguro que le acompañará, pues no ha hecho hasta ahora otra cosa, sino un poco más de lo mismo que su antecesor W. Bush.

Ninguna de las promesas, con las que sustentó su candidatura a la presidencia, las ha cumplido y los negros, como él, en su gran mayoría, siguen siendo discriminados en los Estados Unidos.

Su papel de cambia imagen o pantalla atenuadora de los disparates y crímenes que ante el mundo cometió el presidente W. Bush, lo ha cumplido en parte.

No obstante, como fiel heredero de su predecesor, Obama sigue manteniendo la ocupación de Iraq y también la de Afganistán, pero con presencia militar incrementada y ataques de tropas y bombardeos de aviones con pilotos y sin pilotos que matan sin piedad a niños, niñas y seres humanos, en fin, inocentes.

Pero, por demás, es el fomentador de bases militares en Colombia y otros países que amenazan a naciones totalmente libres y soberanas como Venezuela, por el simple hecho de haber barrido con el dominio yanqui que las explotaba, les extraía sus riquezas y las tenía sumidas en el subdesarrollo.

Bajo su mandato, el gobierno de Estados Unidos, en oportunistas negociaciones, llegó a acuerdos con Rusia de sustituir cabezas nucleares en los cohetes portadores norteamericanos por super bombas igualmente capaces de destruir, matar y arrasar con todo lo que encuentren por delante.

A saber, dichas bombas en cuestiones de minutos pudieran ser transportadas y lanzadas en cualquier sitio de la Tierra que al mando militar de los Estados Unidos se le antoje, vaya usted a saber bajo qué pretextos.

Y si así pintan las cosas y llegara la humanidad ha sobrevivir ante la catástrofe ecológica que le viene encima por culpa del sistema capitalista y del imperio que lo encabeza, a Barack Obama tal vez se le recuerde y maldiga como el Rey de las Superbombas, en contraposición con el Premio Novel de la Paz que ostenta.

En realidad, lo que se necesita es que se desmantelen por completo todos los arsenales nucleares existentes y que no se fabriquen a cambio superbombas ni nada que se le parezca.



No hay comentarios:

Publicar un comentario